Guía · 8 min de lectura

Todo sobre el impuesto del 1% a remesas en 2026.

Una explicación clara de la nueva ley, a quién afecta, cuánto cuesta, y cómo los métodos digitales lo evitan por completo.


Qué pasó en enero de 2026

El 1 de enero de 2026 entró en vigor un nuevo impuesto federal del 1% sobre ciertas remesas enviadas desde Estados Unidos al extranjero. La medida fue aprobada en julio de 2025 como parte de la ley conocida como "One Big Beautiful Bill", firmada por el presidente Donald Trump.

Es la primera vez en décadas que el gobierno federal de Estados Unidos grava directamente el envío de remesas internacionales. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, aproximadamente ocho de cada diez migrantes latinoamericanos envían dinero a sus familias para cubrir gastos básicos. Solo México recibió más de 63 mil millones de dólares en remesas durante 2024, la mayoría provenientes de Estados Unidos.

"Las remesas no son gastos frívolos: son comida, ropa, educación y vivienda en países donde estas necesidades a veces están fuera del alcance."

A quién afecta exactamente

Un punto clave: el impuesto no distingue estatus migratorio. Afecta por igual a ciudadanos, residentes permanentes, personas con ITIN y personas indocumentadas. La única variable que importa es el método de pago.

El 1% aplica cuando la remesa se paga con:

El impuesto no aplica si pagas con:

Cuánto pagas realmente

El impuesto es lineal, sin mínimo: por cada 100 dólares enviados en efectivo, pagas 1 dólar. Parece poco por envío, pero suma rápido para quien envía cada mes.

Ejemplos concretos:

En una familia que envía $500 cada quince días durante diez años, el impuesto acumulado supera los $1,300. Dinero que tu familia en casa nunca recibe.

Por qué los métodos digitales no pagan

La lógica detrás de la exención digital es administrativa: el gobierno federal puede fiscalizar con precisión las transacciones digitales porque dejan rastro bancario en Estados Unidos. Los envíos en efectivo, en cambio, pasaban por canales que el IRS no podía auditar fácilmente. Al gravar específicamente el efectivo, la ley también busca empujar a más gente al sistema bancario formal.

Para el usuario común, esto es una oportunidad sencilla: cambiar el método de pago elimina el impuesto por completo. No se trata de usar una empresa diferente, sino de pagar con un método que el IRS pueda rastrear.

Cómo elegir un método digital

Si ya usabas un servicio como Western Union o MoneyGram en efectivo, varias de estas mismas empresas ofrecen versiones digitales sin el impuesto. Otras alternativas nativas digitales suelen ser más baratas por otras razones (mejores tipos de cambio, menos comisiones).

Al elegir un servicio, compara estas variables:

Las 3 confusiones más comunes

"Si uso Zelle o Venmo, ¿evito el impuesto?"

No exactamente. Zelle y Venmo funcionan solo dentro de Estados Unidos. No puedes enviar dinero a México, Guatemala o El Salvador directamente con esas apps. Para remesas internacionales tienes que usar un servicio especializado, aunque sí puedes financiar ese servicio desde tu cuenta Zelle/Venmo.

"¿El impuesto se suma a la comisión del servicio?"

Sí. Si envías con Western Union en efectivo, pagas la comisión del servicio (que varía) más el 1% federal. Es un costo adicional que el usuario paga, no la empresa.

"¿Afecta también al que recibe?"

No. El impuesto lo paga el remitente en Estados Unidos. Tu familia en el país de destino no paga nada adicional por esta ley en particular (aunque puede haber otros impuestos o comisiones locales según el país).

Conclusión práctica

Si envías remesas en efectivo por costumbre o porque tu familia prefiere recibir en ventanilla, vale la pena hacer el cambio. Puedes seguir usando empresas que conoces (Western Union, MoneyGram) pero pagando desde la app o la web con tarjeta, en lugar de ir a la tienda con dinero en mano. El dinero llega al mismo lugar, por los mismos canales de entrega, pero sin el 1% federal.

En la calculadora de la página principal puedes ver, con tus propios montos y frecuencia, exactamente cuánto ahorrarías al año haciendo este cambio.

Calcula tu caso específico

En 10 segundos sabes cuánto te afecta.

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Última actualización: abril 2026. Esta guía es información general y no constituye asesoría fiscal profesional. Las tarifas y comisiones de los servicios mencionados cambian; verifica directamente en cada proveedor antes de enviar.